jueves, 18 de febrero de 2010

Subidón

Estoy eufórica perdida.
Ayer estuve en Cádiz disfrutando un día más del carnaval, pero en esta ocasión había mil cosas que ver y hacer. Bueno, mil es una exageración, pero ayer había mucho donde elegir. Había concurso de popurrits y piropos a la Viña en la misma Viña, el barrio más carnavalero de Cádiz, donde participaban agrupaciones que habían participado en el concurso oficial; había concurso de coplas de Carnaval Gaditano, donde participaban algunas de las agrupaciones anteriores; y concentración de agrupaciones ilegales en el barrio del Pópulo, donde en cada esquina y en cada plaza se encontraba una chirigota o romancero cantando sus coplas al público a pie de calle.

Para mejorarlo, me había propuesto encontrar a un autor de comparsas para que le firmase un pito de carnaval a mi tía de Madrid, a quien le encanta este hombre y el carnaval en general. Fuimos desde la Viña, donde habíamos dejado el coche, buscando en el tablao de allí, hasta el Pópulo, en la otra punta, para mirar en el otro tablao por si acaso estaban por allí todavía. Y lo que me entró por el cuerpo cuando yo iba subiendo la calle y me iba cruzando con los otros componentes de la agrupación, escudriñando a ver si alguno de ellos era a quién yo iba buscando, y cuando me crucé con el director de la comparsa, un chaval la mar de mono por cierto, y a quién además había visto por televisión mil veces y nunca en persona*... era indescriptible.

Por fin llegué a la plaza y... allí estaba. Pobrecillo. A cada paso que daba, literalmente, tenía que pararse para hacerse una foto con alguien. Así que me acerqué despacito, tanteando, a que me firmase los pitos de carnaval. A pesar de que tenía prisa por irse fue muy amable conmigo, y cuando terminó de firmarme me miró directamente y me dijo 'hasta luego!', no se largó sin más. Me puse muy contenta porque había conseguido su autógrafo cuando pensaba que no iba a encontrarle jamás.



Cuando se fue, me acerqué a una chirigota que había allí también para hacerme una foto con el autor y el director. También fueron muy simpáticos y se hicieron fotos conmigo encantados.
















Me dejó todo muy contenta, y ya cumplido mi objetivo, me sumergí de lleno en el ambiente de carnaval más auténtico. El ambiente de carnaval era inmejorable, el barrio estaba lleno de gente, no hacía frío, la lluvia nos daba una tregua... me daban ganas de saltar y reírme como una loca porque me encontraba en mi salsa. Pudimos ver la comparsa de antes en el tablao de la Catedral, y luego unas cuantas ilegales por el Pópulo.






















Y a la una y pico, dejando atras aún un excelente ambiente, regresamos a casa. Yo me habría quedado toda la noche.

Cuando llegué a mi casa todavía estaba repasando mentalmente los acontecimientos: conseguir los autógrafos, fotos, los de la chirigota super simpáticos, ambiente de diez... Pero también me había quedado con ganas de más, de más implicación, de haber conseguido también una foto con el autor de la comparsa y con su director, haber disfrutado de más agrupaciones ilegales, de haber ido desde por la tarde para ver a las que actuaron, de concurso de coplas... Y así sigo, con el subidón de anoche y el bajón del día siguiente, de la resaca que queda después de una noche así.

¿Habrá ganas de más o me tendré que conformar con el recuerdo de ayer?

6 comentarios:

Jo Grass dijo...

Pues claro!! me siento superignorante: ¿ qué son esos pitos y chirigotas?
Estás ideal de la muerte en las fotos. Todo el mundo me ha dicho que el carnaval de Cádiz es espectacular, incluido mi hermano pequeño, que vive en Sevilla y es el primer año que no acude porque acaba de ser papá, jaja

Continúa la fiesta y no te quedes en casa, que la vida es breve y la diversión escasa, jajaja me ha salido un pareado y todo!!!!

Yopopolin dijo...

ala pues que subidon subidon! jajaja. asi si se disfruta de los carnavales... xD

un besooo!

Sonix dijo...

Jo, siempre me pongo super nostálgica con los carnavales, y más leyendo esta entrada tuya. Me acuerdo cuando estuve allí, compartía piso con una chica en San Fernando y en casa se quedaban viendo las chirigotas por la tele. Para mí todo aquello era nuevo y genial. Y luego pasearse por Cádiz y pararse en cada esquina para ver a las chirigotas cantar... una gozada, y qué hartón de reír!
Un beso, geniales las fotos! Diviértete mucho y sigue tan guapetona! ;D

Sandra dijo...

Hayan mas o no, que te quiten lo bailao ;)

Besitos.

shopgirl dijo...

Jo Grass, http://laciudad.cadiz.es/carnaval2010_manual.asp a lo mejor eso te ayuda un poco ;)
Gracias por lo de las fotos! Estaba en ese momento feliz de la vida, y se nota!
Gracias, Sonia, a ti también por el piropo ^^
La verdad es que si, que me quiten lo bailao, que yo me lo he pasado muy bien y todavía quedan días para disfrutar. Que aquí somos mu jartibles y tenemos carnaval hasta el domingo y luego otra vez el domingo que viene xDD

Jo Grass dijo...

No tenía ni idea de que el Carnaval de Cádiz fuera tan importante y tan ancestral!!! Acabo de leer la información que has enviado y me he quedado a cuadros. A ver si consigo escaparme el año que viene y luego escribo un cuento carnavalesco ilustrado, jajaja

besos
A seguir disfrutando!