lunes, 25 de mayo de 2009

De Segunda


Para cualquiera, ser un equipo de segunda no sería ningún orgullo; pero para nosotros, que no somos un equipo cualquiera, es justicia. Y si el año que viene estamos en primera de nuevo sería un milagro, pero de momento dejemos las cosas como estan :P


Lo que se vivió en Cádiz anoche fue algo que todo el mundo en el fondo esperaba. No había cabida para cruces de dedos, ruegos al cielo o perejil a san Pancracio, porque era algo que tenía que ocurrir, teníamos que volver a la división de la que jamás debimos irnos.


Dicho así suena muy feo. Es decir, afirmar que el Cádiz es un equipo de segunda y no de primera parece muy pesimista, pero lo que es es realista. Ya estuvimos en primera y nos vino muy grande, y segunda B nos lo hemos bebido. No es pesimismo, es un hecho. Si subimos a primera en Cádiz será fiesta durante una semana como en Carnaval, pero de momento hay que jugar a mantenerse en segunda, durante un par de añitos, y hacerse fuertes para poder hacernos un hueco en la división grande, pero a lo que iba.


Anoche Carranza fue una fiesta, pero no precisamente por el partido. Para empezar, el auténtico partido estaba en Irún, pero los "jartibles" se congregaron en el estadio para seguirlo como si jugáramos en casa, con cánticos, gritos, banderas, camisetas amarillas y toda la pesca. Seguro que desde tierras vascas sentían el apoyo de la marea amarilla, de la que una representación de 300 aficionados se encargó de llevar la fiesta a Irún.


Los que nos quedamos aquí vimos el partido por pantalla "gigante". Y lo escribo así porque para lo lejos que estaba y lo pequeña que era para tanta gente, más me valdría haber visto el partido en mi casa. Con la solana que había a esa hora, cayendo directamente encima de la pantalla, no se distinguía el azul-amarillo del blanco-negro (supongo) de los uniformes. Ni el balón se veía. Y para cuando se fue el sol y el partido ya se distinguía, faltaban unos 20 minutos para el final y el partido estaba tan poco emocionante, sin goles ni ¡uys!, que lo más interesante estaba en las gradas.


A los gritos de ¡invasión, invasión! el 80% de los aficionados del graderío nos echamos al cesped, corriendo delante de la pantalla, agitando bufandas y banderas, aún animando y apoyando, y sobre todo celebrando el inminente ascenso a segunda, un ascenso casi asegurado en el partido de ida con un gol y confirmado en el de vuelta, gracias sobre todo a un portero con nombre de heroe: Casilla (sí, sin S), al que emuló con dos paradones seguidos que provocaron una ola en su honor en el estadio Carranza.


Con el pitido final el cesped se convirtió en una fiesta. Y las calles de Cádiz por añadidura.




Esta mañana, cuando me dirigía a mi empresa de prácticas, las banderas colgadas en los balcones me hacían sonreir como si estuviera loca. Porque ya es una realiad: estamos en segunda ^^.


P.D. Sí, por fín, después de 3 semanas, me han puesto internet en el ordenador de la empresa. Ahora solo temo porque el informático pueda meterse en mi sesión desde su ordenador y vea para qué le insistía tanto con que me pusiera internet xDD

5 comentarios:

Yopopolin dijo...

pues mi enhorabuena!! ahora a por el ascenso a primera!! jeje

bss

Irene Adler dijo...

Jo, el equipo de mi ciudad es tan malo que aquí nos limitamos a ser del Madrid o del Barsa. No hay para nada más. (felicidades!)

Por cierto, te veo muy calmada en cuanto a tus prácticas, eso es wena seña!!! ^^

shopgirl dijo...

Si, hoy me han puesto internet y no hecho ni el huevo xDD Aun asi es aburrido, pero al menos estoy entretenida.

Mártir dijo...

¡Ese Cadi oooeeeeeeeeeee! la mejor aficion del futbol español, ni Bilbao ni leches....un beso

Sitopon dijo...

Viva el Betis!!