martes, 5 de agosto de 2008

Cambios

Constantemente me estoy quejando de que no hago cosas diferentes, que siempre hacemos lo mismo y vamos a los mismos sitios. El problema viene cuando se me propone un plan diferente: no tengo ganas de hacerlo.


No se si será por "más vale malo conocido que bueno por conocer", pero el caso es que si en una mano tenemos el plan de siempre y en la otra tenemos un plan diferente con gente diferente... me quedo con el plan de siempre. Ya sea porque tengo ganas de salir pero no la energía suficiente para concentrarme en pasarlo bien en la salida alternativa, porque no sepa cómo va a salir el plan o porque sepa que va a ser un bodrio total. Después me arrepiento. O si el plan se lleva a cabo resulta que me lo paso bien.


Lo peor es cuando sale mal, que me paso el día diciendo: lo sabía, lo sabía, no tenía que haber ido. Podría haber estado aquí tranquilita viendo una peli o tomando algo con la gente de siempre y no pasandolo mal en...



Para finales de este mes tengo planeado ir a Almería al menos cinco días y en principio me puede la flojera, pero esta vez porque no se a lo que me enfrento. Voy a estar en una casa desconocida, con una conocida y sus amigas desconocidas. Confío en pasarlo bien con ellas pero al no estar en mi salsa, no estoy en mi salsa. Crucemos los dedos.

1 comentario:

Óremiriël dijo...

Ays, te comprendo perfectamente, si es que me pasa exactamente lo mismo. Al final preferimos lo viejo conocido por ese miedo a la incertidumbre. Al menos ya sabes cómo te lo vas a pasar con lo mismo de siempre.

Espero que te lo pases bien en Almería, yo también estoy intentando preparar algo para principios de Septiembre, a ver qué sale.. :) Ays, ya queda menos pa terminar las prácticas y ser libre de nuevo, jijiji.


pd:malditas migrañas